Cruz de distinción del Exércitu Asturianu (1815)

El 4 de xunu de 1815 fue instituida por Fernando VII pa premiar «el entusiasmo, valor y bizarría con que se condujo el Ejército asturiano en el tiempo que circundada de enemigos aquella región y sin auxilios del Gobierno Supremo, se sostuvo durante un año a pesar de sus reducidos efectivos, con escarmiento para el enemigo al que batió y rechazó con mucha gloria de las reales armas y honor de sus naturales».

El reflexu na «Doctrina Asturianista» (1918)

Fragmentu del folletu d’Álvaro Fernández de Miranda, José González y Ceferino Alonso; espublizáu pola plataforma Junta Regionalista del Principado.

P. ¿Cuál fue el último acto glorioso y memorable de la Junta, rememorando la plenitud de sus facultades soberanas?

R. Al estallar la guerra de la Independencia, protesta airada de la sangre inocente vertida por Murat; se pone al frente del movimiento contra el invasor, erigiéndose en Soberana y declara solemnemente la guerra a Napoleón, sin poder contar con el auxilio ajeno, aislada por completa del resto de España, en absoluto independiente. Sigue leyendo

El reflexu nes «Bases de Constitución Regional Asturiana» (1883)

Fragmentu d’un manifiestu de la xunta del Partíu Republicanu Democráticu Federal (PRDF), fecháu un 25 de marzu de 1883, con motivu del aniciu del procesu d’alderique y aprobación d’una propuesta de Constitución asturiana.

Asturias (…) debe ser la primera en el palenque del derecho por la federación; en vano transcurren los años en que gobiernos unitarios la despojan de sus fueros y franquicias, en vano esa centralización trata de borrar su peculiar modo de ser; aún conserva su lengua y sus trajes, sus usos y costumbres, y su espíritu federal se despierta en todos los actos solemnes de su honrosa historia. A principios de este siglo, rotos los débiles lazos con que el unitarismo monárquico constituyó la nacionalidad española, Asturias sintió su personalidad e integró su soberanía, siendo la primera en declarar la guerra al coloso Napoleón I.

«Memorias del levantamiento de Asturias en 1808» (1889)

1889 Memorias del levantamiento de Asturias en 1808

Ramón Álvarez Valdés (1787-1858), protagonista de los fechos revolucionarios de mayu de 1808 y vinientes de la Guerra contra’l Francés, recibió de la Diputación l’encargu de escribir una obra sobre esi procesu políticu. El so testimoniu namás llega hasta xunu de 1809, deteniéndose nel golpe d’estáu del Marqués de la Romana, y foi espublizáu munchu tiempu dempués del so fallecimientu.

«Proclama de la Junta General del Principado» (1808)

Proclama al pueblu asturianu, con motivu de la declaración de guerra a Francia, roblada por Álvaro Flórez Estrada, Procurador Xeneral del Principáu.

Asturianos leales y amados compatriotas: Vuestros primeros votos ya están cumplidos. El Principado, en desempeño de aquellos deberes que más interesan al hombre, ya ha declarado formalmente la guerra a la Francia. ¿Os amedrenta acaso tamaña resolución? Mas, ¿qué otro partido podía ni debía tomar? ¿Se hallará uno entre todos nosotros que prefiera la muerte vil e ignominiosa de la esclavitud a morir en el campo del honor con las armas en la mano, defendiendo nuestro infeliz monarca, nuestros hogares, nuestros hijos y esposas? Sigue leyendo

La güeyada de Pi i Margall (1877)

Fragmentu de Las nacionalidades.

Parecía la nación irremediablemente condenada a la servidumbre: sus mismos príncipes abdicaban en Bonaparte. Sólo podía salvarla y la salvó la iniciativa de las provincias.

Levantóse la primera Asturias, que había sido también la primera contra los árabes. Sin contar con ninguna de sus vecinas, sin consultar a nadie, sin oír otra voz que la de sus propios sentimientos, se dio y se constituyó un gobierno, declaró a Napoleón la guerra, organizó tropas, y no vaciló en despachar embajadores que fuesen a solicitar la protección de la Gran Bretaña. Acertaba a estar entonces congregada en Oviedo la Junta General del Principado, «reliquia, dice el conde de Toreno, dichosamente preservada del casi naufragio universal de los antiguos fueros». Asturias la invistió de la autoridad suprema, y en ella puso su esperanza y sus destinos. Sigue leyendo

La güeyada de Marx (1854)

Fragmentu d’un artículu espublizáu’l 27 d’ochobre de 1854 nel New York Daily Tribune, nuna serie nomada La España revolucionaria.

Parece ser que en la Junta Central existía una división del trabajo sumamente original: el partido de Jovellanos se encargaba de proclamar y protocolizar las aspiraciones revolucionarias de la nación, y el partido de Floridablanca se reservaba el placer de darles un rotundo mentís y de oponer a la ficción revolucionaria la realidad contrarrevolucionaria. Para nosotros, sin embargo, lo importante es probar, basándonos en las mismas afirmaciones de las juntas provinciales consignadas ante la Central, el hecho frecuentemente negado de la existencia de aspiraciones revolucionarias en la época de la primera insurrección española. Sigue leyendo